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La Geografía de David Harvey


 

Noticia breve

27 de mayo de 2003

El geógrafo David Harvey acaba de sacar un nuevo libro en el que aborda temas de tanto peso en la actualidad como la globalización y las injusticias sociales en el mundo derivadas de ésta. El título de este libro en castellano es "Espacios de esperanza".

La visión marxista de la realidad actual lleva a este profesor británico a proponer nuevas e interesantes interpretaciones de hechos que nos atañen a todos. El papel del territorio en la economía capitalista explica, y determina en muchas ocasiones, una gran parte de la desigualdad social y económica en el mundo. El materialismo histórico-geográfico, presente en este, como en otros libros del autor, es un intento de extender las conexiones entre la política y los individuos en el tiempo y en el espacio.

 


Comentario

Entre el Imperialismo y la Utopía. David Harvey en España.

por Perla Zusman (Universidad de Buenos Aires, Argentina)

 

Las manifestaciones contra la guerra de Irak en pleno proceso de efectivación de los planes de expansión imperial de Estados Unidos fueron el marco político y social que otorgó un carácter particular a la visita de David Harvey a Madrid y Barcelona. Esta visita, que tuvo lugar del 23 al 29 de marzo del 2003, fue motivada por la presentación de la traducción al español de su libro Spaces of Hope editada por Akal.

Quizás sea David Harvey hoy el geógrafo más conocido a nivel mundial en el ámbito de las ciencias sociales particularmente a partir del impacto que entre antropólogos, arquitectos, artistas, filósofos ha tenido su libro La Condición de la Posmodernidad.

Sin embargo, para los geógrafos y geógrafas que seguimos su trayectoria sabemos que su obra encuentra en La Condición de la Posmodernidad, sólo un punto de inflexión en la medida que, más allá de la nueva sensibilidad, prácticas y formaciones discursivas propias de esta época, los elementos culturales pasan a ser incorporados como parte de su análisis en relación directa con el posfordismo, con los primeros indicios de su mercantilización. Hoy, en pleno auge de las geografías culturales, Harvey analiza la participación de los elementos simbólicos de la ciudad como marcas de distinción con valor de renta monopólica (Harvey, 2001: 394-411)

La trayectoria de David Harvey muestra una coherencia teórica y política escasamente observada entre los intelectuales actuales. Por un lado, la incorporación del marxismo en sus análisis de la lógica del capital, su lectura de las recientes tendencias académicas desde esta perspectiva (desde los análisis de la globalización hasta las teorías del cuerpo) demuestra su interés por hacer “que de las fricciones de bloques conceptuales emerjan nuevas formas de conocer” (Harvey, 2000: 112), evitando la tentación de caer en las modas. Por el otro, su compromiso político se observa en su participación en las luchas sociales en Baltimore, lugar en el que residía hasta su traslado a Nueva York para dar clases en la CUNY (City University of New York Graduate School), y en el mantenimiento de su postura crítica del devenir de la política interna y externa de los Estados Unidos, a pesar del poco espacio que hoy encuentran las voces alternativas en dicho contexto.

Pero la originalidad teórica de su legado reside en su lectura de la lógica del capital en clave espacial. En este sentido, es a David Harvey a quien le debemos la propuesta de formular un materialismo histórico-espacial, la actualización del concepto de la compresión del espacio-tiempo en tanto hegemónico sin menospreciar su coexistencia  con múltiples espacio-tiempo, o el proceso de desarrollo espacial desigual como parte del proceso de reproducción del capital.

En su visita del mes de marzo Harvey dio a conocer su lectura sobre los hechos políticos vinculados a la guerra de Irak. Desde nuestro punto de vista, su interpretación del nuevo orden mundial en conformación, resultó ser una de las más completas y convincentes, en la medida que combinó la idea de larga duración con la multiplicidad de factores globales y locales en juego en el conflicto, así como también la articulación entre reestructuración del capital y reorganización política del mundo. Según su punto de vista la ofensiva estadounidense a Irak no es más que un síntoma de una nueva fase del capitalismo que el asocia con la idea de imperialismo, tema de su próximo libro.

Para este geógrafo, el lanzamiento de Estados Unidos hacia una política imperialista solo se justifica desde una lectura global en el agotamiento del modelo financiero como mecanismo de dominación mundial y en la posibilidad de surgimiento de nuevas potencias mundiales que pongan en jaque su posición en el mundo (China o la propia Unión Europea con un modelo de imperialismo kautskiano: todos los mayores poderes capitalistas supuestamente colaborarán sobre una base de igualdad). A su vez, desde el punto de vista de la propia realidad del país, Harvey da cuenta de su déficit fiscal, su endeudamiento externo y las escasas reservas en materia petrolífera con las que hoy cuenta el país. Una vez más, la idea la nación en tanto comunidad ficticia imaginada, exaltada como sentimiento luego de los atentados del 11 de setiembre del 2001, es utilizada como elemento de cohesión social y legitima la propuesta imperialista estadounidense. La comparación con otros procesos históricos de estructuración imperial es un recurso metodológico que le sirve para caracterizar la forma en que Estados Unidos está proyectando su expansión mundial. Así, Harvey resalta que el imperialismo estadounidense actual se aproxima más al modelo napoleónico (expansión militar y dominación por coerción) que al modelo otomano (expansión y respeto por la diferencia). Sin duda, las últimas tentativas de hacer de Irán, Siria o Arabia Saudita los próximos enemigos de Estados Unidos, apoyan su interpretación sobre el futuro escenario mundial.

Su lectura de los acontecimientos toma en cuenta la reacción global de los ciudadanos de distintas ciudades del mundo que, el 15 de febrero del 2003, se aunaron para decir No a la guerra! A esta altura de nuestra reflexión podríamos preguntarnos si Espacios de Esperanza, nos daría elementos sobre el devenir de las prácticas de las resistencias.

Antes que más nada cabría aclarar que este libro fue escrito entre los años de 1998 y  2000, época de transición entre las manifestaciones contra las políticas neoliberales mundiales del movimiento zapatista en México o los sin tierra en Brasil y el surgimiento de los diversos movimientos antiglobales. En este contexto, Harvey busca resaltar dos aspectos, por un lado la necesidad de recuperar las esperanzas de que otros mundos sean posibles. Para ello Harvey muestra que la realidad proyectada desde la propuesta utópica del libre mercado y su realización en la globalización que aparece a nuestros ojos, no es ni un proceso natural, ni irreversible ni la única manera posible de configurar la orbe. En segundo lugar, y quizás no tan desconectadas del aspecto anterior, en un contexto en que la teoría marxista es presentada como anacrónica, Harvey demuestra que más que nunca que el marxismo sirve para dar cuenta de los procesos de recomposición del capitalismo y de las formas de relación (explotación) entre capital, trabajo y espacio.

Al análisis del proceso de reestructuración del capital y su vínculo con la idea de cuerpo, asociada directamente a la idea del trabajador- quizás la parte más rigurosa y lograda del texto- le sigue de una propuesta donde busca dar pistas para establecer las bases de una utopía orientada a construir un mundo mejor. Y es esta parte de Espacios de Esperanza que acaba desilusionando al lector del libro. En primer lugar, Harvey recurre a una perspectiva ecologista basada en el sociobiologismo de E.O.Wilson a fin de equiparar ontológicamente a los seres humanos con otros seres orgánicos (animales y vegetales) bajo la denominación de seres vivientes (species being). Considera que la Declaración de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas puede actuar de marco para aproximar las reivindicaciones de los distintos movimientos sociales (particularismos militantes). A partir de esta búsqueda por universalizar el proyecto esperanzador, reformula algunas de las reivindicaciones por las que se podría luchar. Entre ellas nos interesa aquel reclamo dirigido a que los ciudadanos tengan el derecho de producir su propio espacio. Una demanda que se torna particularmente relevante en el caso de los proyectos urbanísticos especulativos que se observan en la actualidad. De hecho, bajo el proyecto de tornar a las ciudades competitivas a nivel mundial, se pierden de vista las necesidades sociales locales y el ciudadano carece de todo poder de decisión en la producción de su propio habitat.

Por lo dicho hasta aquí Harvey aparecería ofreciendo más elementos para comprender el futuro de la configuración del Imperio que herramientas para pensar posibles caminos de organización de movimientos críticos o de resistencia. En este sentido, quizás el libro deba ser tomado como una propuesta abierta que nosotros, situados en otros lugares del mundo, podemos contribuir a enriquecer. Para ello, en primer lugar, podríamos pretender caracterizar las especificidades locales que el Imperio le está otorgando a cada uno de los ámbitos donde desarrollamos nuestra vida cotidiana y, en segundo lugar, podríamos buscar dar cuenta de cómo los ciudadanos de cada uno de estos lugares están contribuyendo a crear, en términos de Gilles Deleuze, formas de habitar y ser en el mundo, diferenciadas de la propuesta imperial, a partir de nuestra interacción con sus prácticas y por la construcción de acciones propias de críticas y contestación.

 

Enlaces de interés

David Harvey

"Possible urban worlds"

"The present condition of Geography"

"An historical Materialist Manifiesto"

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bibliografía Citada:

Harvey, D. (2000) “Reinventar la Geografía. Entrevista con David Harvey”. New Left Review (edición en español) No 5, noviembre-diciembre.

Harvey, D. (2001) "The art of rent: globalization and the commodification of culture" Spaces of capital. Towards a critical geography. Routledge.

 

Actualizado: 16/02/06