Asociación de Geógrafos Españoles

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Documento de la AGE

 

Razones para incorporar la Geografía en los itinerarios educativos de la Enseñanza Secundaria Obligatoria y en las modalidades previstas en el Bachillerato de la futura Ley de Calidad de la Educación

   En relación con el Documento de Bases para una Ley de Calidad de la Educación, presentado el pasado 11 de marzo de 2002, la Asociación de Geógrafos Españoles -que engloba a algo más de un millar de profesionales que trabajan en los ámbitos de la enseñanza universitaria y secundaria, las administraciones públicas y las empresas privadas- desea exponer algunas consideraciones y propuestas sobre la formación geógrafica prevista en ese documento, con especial atención hacia la Geografía de España.
 

CRITERIOS BÁSICOS:

   Los valores educativos de la Geografía, que hacen necesaria su presencia en la formación básica, común a todos los ciudadanos, se resumen en los siguientes aspectos:

  1. Valor educativo, como formación integral de la persona en los condicionantes sociales y ambientales en que se desarrolla su vida. Asimismo, constituye un elemento formador esencial en la idea de identidad y  cohesión territorial de los estudiantes, que permite concebir su territorio como un espacio común y les otorga una formación cívica para la tolerancia.
  2. Valor educativo como materia que informa de la unidad y diversidad de España, concebida como un conjunto de nacionalidades y regiones que constituyen el acervo común constitucional, fomentando la pluralidad, convivencia y solidaridad entre los pueblos.
  3. Valor educativo como materia que tiene una especial competencia para explicar el juego de escalas en el que se desenvuelve España: Europa occidental y atlántica, cuenca del Mediterráneo e Iberoamérica.
  4. Creciente importancia de la cultura territorial en el seno de la Unión Europea.
  5. Revalorización actual del patrimonio natural y cultural como elementos  a proteger en la búsqueda de un desarrollo sostenible.

ANTECEDENTES Y CONTEXTO ACTUAL:

   La asignatura de Geografía ha tenido una presencia continuada en el sistema escolar español del Bachillerato desde 1953. Los sucesivos planes de estudio reconocieron la importancia formativa de esta materia, con objeto de acercar al alumno al conocimiento de los diferentes espacios geográficos en que se organizaba el planeta y, concretamente, España. Las reformas de 1970 y 1990 (LGE y LOGSE) incorporaron esta materia al área de Ciencias Sociales, lo que hizo que se perdiera una de las características básicas de esta disciplina: la relación entre los hechos sociales y los condicionantes ambientales. Por su parte, surgieron otras materias como Ciencias de la Tierra en Bachillerato, o Ecología en el área de Ciencias de la Secundaria Obligatoria, lo que pone de manifiesto la importancia de los asuntos ambientales en la cultura escolar.

   El Documento de Bases para una Ley de Calidad de la Educación establece el siguiente tratamiento en lo referente a la formación geográfica a la que accederán los estudiantes de los diferentes niveles:

  • En Educación Primaria se identifica un área denominada de Formación Histórica y Geográfica, que pone de manifiesto la complementariedad de ambos tipos de saberes desde las primeras etapas de formación.
  • En Educación Secundaria Obligatoria se mantiene la presencia de una asignatura de Geografía e Historia, común a los diferentes itinerarios previstos. Los contenidos geográficos parecen orientarse a ofrecer una panorámica a escala mundial de las principales cuestiones relativas a la distribución y funcionamiento de los medios naturales, así como a las transformaciones que introducen las sociedades humanas y sus actividades económicas.
  • En Bachillerato se mantiene la Historia de España como materia común a las tres modalidades previstas, en tanto desaparece la posibilidad de ofrecer también una Geografía de España, complementaria de la anterior. Aunque el Documento no impide que pueda aparecer como obligatoria en alguna de las tres modalidades, sí parece negar que su estudio sea parte sustantiva de la formación básica propia de todo ciudadano español, cualquiera que sea su futura trayectoria profesional.

   El objetivo de “favorecer buenos hábitos relacionados con la salud, el consumo y la conservación del medio ambiente”, explícito en el Documento, no se refleja en la presencia de la única materia que centra sus contenidos en el análisis del patrimonio natural y cultural asociado al territorio español, punto de partida esencial para la formación de actitudes favorables a esa conservación del medio ambiente que se afirma.
 

ARGUMENTACIÓN:

  • La Geografía, junto con otras materias como la Historia o la Lengua, ha ejercido tradicionalmente una función formativa al mostrar a los estudiantes aquellos rasgos que caracterizan el territorio en que todos vivimos, compuesto de elementos naturales y sociales interdependientes, a diferentes escalas, desde la local y, más próxima, a la mundial. En consecuencia, sus contenidos educativos constituyen un referente básico para cualquier ciudadano. Por eso, en la Educación Secundaria Obligatoria (E.S.O.), ya sean tres o cuatro los itinerarios finalmente establecidos, es imprescindible que los contenidos de esta ciencia aparezcan de manera precisa en el curriculum que se establezca.
  • Para el caso concreto del Bachillerato, y por lo que respecta al contenido específico de la Geografía de España, ésta muestra a los estudiantes una serie de aspectos –físicos y humanos- que permiten entender la organización del territorio en su conjunto, así como aquellas otras formas culturales y ambientales generadoras de diversidad y contrastes. Por ello mantiene un alto valor educativo para el ejercicio de una ciudadanía responsable, al destacar las señas de identidad del propio país, así como algunas de sus potencialidades y problemas, que deben ser conocidos por sus habitantes. Una asignatura que centra su atención en describir y explicar la variedad de paisajes naturales existentes y su gestión, la distribución de la población y los diferentes tipos de actividades sobre el territorio, junto al significado de los rápidos cambios recientes en los mapas que los representan, la organización y problemas de sus áreas urbanas y rurales, o las diferencias pasadas y presentes entre sus regiones, permite cumplir esa función antes citada.
  • Los estudios de Geografía e Historia de España han ido siempre en paralelo, al juzgarse que la formación y evolución del propio país, en el tiempo y en el espacio, eran conocimientos que se complementaban mutuamente en un objetivo común. La Geografía de España complementa, en ese sentido, los estudios históricos, pues ofrece una panorámica actualizada de las consecuencias derivadas de numerosos procesos económicos, sociales, políticos y culturales estudiados por aquellos. Al tiempo, la Historia de España ayuda a comprender una parte de los paisajes actuales (transformación de los espacios naturales, herencias históricas del paisaje urbano y rural...), así como de los contrastes existentes entre las diferentes regiones y ámbitos territoriales de nuestro país. No considerar los estudios de Geografía con carácter obligatorio en todas las modalidades del Bachillerato, repercutirá de forma negativa sobre esa integración formativa en detrimento de la calidad de la enseñanza que se pretende favorecer.
  • En el contexto que hoy vivimos, en que la globalización de numerosos fenómenos (económicos, culturales, mediáticos...), o la integración en el seno de la Unión Europea, convergen con el creciente protagonismo de las Comunidades Autónomas como entorno más próximo, conocido y con capacidad de decisión, el valor de la Geografía de España se refuerza si no se desea correr el riesgo de que la percepción del ciudadano español sobre su propio país, y su sentido de pertenencia, queden desdibujados en favor de otras escalas. Eliminar en este momento su carácter obligatorio, como materia de interés general para todos los estudiantes, puede provocar que el conocimiento geográfico de éstos quede polarizado entre el estudio de la propia Comunidad Autónoma, por una parte, y el de determinados fenómenos que son analizados desde una perspectiva mundial o, al menos, continental.
  • También en momentos como los actuales, cuando desde todos los foros internacionales el patrimonio natural e histórico-cultural se reivindican como factores esenciales a conocer, comprender y conservar para avanzar en la dirección de un desarrollo sostenible, resulta poco comprensible no considerar, en todas las modalidades del Bachillerato, aquella materia que aborda de forma específica tales aspectos a una escala –la del Estado- que continúa siendo necesaria en la formación del ciudadano. El propio aumento de la movilidad y el desarrollo de fenómenos como el turismo, que permite hoy conocer mejor que en el pasado ese patrimonio, junto a la expansión de un buen número de actividades y empleos ligados a cuestiones como el medio ambiente, la ordenación territorial, la cartografía y los sistemas de información geográfica, etc., encuentra en esta asignatura un buen punto de partida para orientar posibles trayectorias profesionales futuras, y empezar a familiarizarse con toda una serie de materiales (lectura e interpretación mapas, fotografías, imágenes de satélite, documentos estadísticos...) de uso cada vez más frecuente.
  • La práctica totalidad de países de la Unión Europea incluyen en sus planes de estudio correspondientes a la enseñanza secundaria al menos una materia relativa a la Geografía del propio país, a veces complementada con otras escalas más amplias (Unión Europea, Mundo), que facilitan una perspectiva de conjunto en que situarnos.  Incluso puede afirmarse que la cultura territorial y la preocupación por la ordenación del territorio, junto al desarrollo regional, local y rural, ganan terreno de forma creciente dentro de la Unión Europea: multitud de documentos, programas e iniciativas que avanzan en esa línea, así parecen demostrarlo. En tal sentido, un criterio básico de convergencia no apoyaría el hecho de no incluir, en todas las modalidades previstas, la única materia con un componente territorial explícito que existe en el Bachillerato español.

SOLICITUD:

  1. Incluir la Geografía de España como asignatura común para las tres modalidades de Bachillerato previstas en el Documento de Bases,  tal y como sucede con la Historia de España.
  2. Asegurar la presencia de contenidos geográficos específicos en los itinerarios pedagógicos que se consideren para el ciclo superior de la E.S.O., en coherencia con lo que se ha señalado en la introducción.
  3. Estudiar la viabilidad de incorporar módulos de Geografía de España en la Formación Profesional de Grado Medio y Superior por las razones antes citadas, relativas a la formación básica de todo ciudadano. De modo particular, incluir otros módulos complementarios en aquellos ciclos formativos que requieran formación geográfica específica.
  4. Incorporar a los geógrafos en las tareas de información y realización de propuestas relativas a los contenidos de Geografía previstos para la Enseñanza Secundaria.

 

Madrid,  7 de mayo de 2002
 
 
 
 

      Fdo.:  Ricardo Méndez Gutiérrez del Valle
       Presidente de la A.G.E.


 

Actualizado: 12/01/05